La amplísima gama de aplicaciones de las siliconas es fruto de sus excelentes propiedades:
- extraordinaria resistencia a las temperaturas, desde muy bajas hasta muy altas
- gran durabilidad
- excelente aislamiento eléctrico
- gran efecto de repelencia al agua que permite la hidrofugación de muchos soportes orgánicos y minerales
- toxicidad prácticamente nula
Las siliconas se utilizan, por ejemplo, en grasas, antiadherentes, aditivos de pinturas, recubrimientos de papel, imprimaciones de textiles y cueros, así como en hidrofugantes y consolidantes.