Hace casi 40 años, tres investigadores (Siegfried Nitzsche, Ewald Pirson y Michael Roth) inventaron la pintura de resina de silicona en los laboratorios de WACKER y la patentaron. Tras patentar su invención, WACKER se convirtió en la primera empresa en utilizar las siliconas en la protección de obras civiles, así como en el líder mundial del mercado en este ámbito. Por cierto, el primer nombre que se les dio fue "Münchner Farbe" (pintura al estilo Múnich).
Como sistema de recubrimiento de fachadas más avanzado, la pintura de resina de silicona goza de gran aceptación en Europa y EE. UU. En Singapur y Japón se recubren cada vez más fachadas con pinturas de resina de silicona y prácticamente todos los fabricantes de pinturas para fachadas incluyen en su oferta este tipo de recubrimiento.
La patente lee:
“El invento consiste en un material de recubrimiento basado en dispersiones acuosas de organosiloxanos y cuyo contenido de resinas orgánicas que no excede el contenido de organopolisiloxanos. Los materiales de recubrimiento a los que se refiere la invención proporcionan un revestimiento lavable y resistente al caleo, con un alto poder de repelencia al agua y una gran resistencia a la intemperie, además de una extraordinaria permeabilidad al aire y al vapor de agua".