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Imágenes termográficas de una fachada aislada (izquierda) y otra sin aislar (derecha).
La opción más ecológica
El procesamiento y la eliminación de los recubrimientos con disolventes conllevan la liberación de productos nocivos tanto para las personas como para el medio ambiente. Desde hace ya algunos años, los fabricantes apuestan por pinturas, revocos e imprimaciones de resina de silicona, diluibles en agua, que carecen de disolventes y de hidrocarburos aromáticos. Todas las ventajas sin renunciar a la calidad. Los recubrimientos diluibles en agua se utilizan también como capa de acabado en los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (SATE), ya que secan sin producir tensiones, evitándose así los desconchados y las grietas.

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Las ventajas de las pinturas de resina de silicona las convierten en el producto ideal para los SATE: aumentan el ahorro energético conseguido con los SATE y contribuyen a subsanar un punto débil de los mismos, es decir, la tendencia a la formación de agua de condensación en la superficie y la consiguiente contaminación microbiana (algas, musgo, etc.). Esta mayor eficacia de los SATE se debe a que las pinturas de resina de silicona reducen la aparición de grietas y de daños mecánicos, y a que compensan las diferencias térmicas entre la superficie del cerramiento y el aire.