La perfecta repelencia al agua de las pinturas de resina de silicona se reconoce a través de la formación de gotas. Las pinturas de resina de silicona exhiben una hidrofobia permanente, posible gracias a los grupos funcionales orgánicos de la resina de silicona. Los componentes inorgánicos se anclan entre las cargas y los pigmentos dotando a los capilares y a los poros de una hidrofobia permanente. De este modo, se consigue evitar que penetre el agua sin renunciar a la transpirabilidad.
El promedio de tiempo que una fachada permanece seca al año es superior cuando está recubierta con una pintura de resina de silicona. Las gotas de agua de lluvia arrastran, además, las esporas de hongos y las algas, dejando a su paso una fachada reluciente. Cuando las fachadas estén en peligro de sufrir una fuerte degradación debida a vegetación abundante, una humedad elevada del aire o una gran presión de aguas freáticas, pueden utilizarse pinturas de resina de silicona con aditivos algicidas y fungicidas. Los
fabricantes contestan todas sus preguntas.