Los sistemas compuestos de aislamiento térmico (SATE) se aplican cuando un material no dispone de propiedades aislantes suficientes. Se distingue entre los sistemas de capa gruesa exclusivamente minerales, los sistemas de capa fina con materiales de superficie ligados con silicato en dispersión, así como los sistemas no cementosos ligados con resinas sintéticas en dispersión. Dado que la temperatura superficial de los SATE es algo inferior a la del aire, favorecen la formación de agua de condensación en la superficie. Las fachadas orientadas al norte y noroeste pueden tardar en secarse hasta 15 horas.
Los SATE son, por lo tanto, sistemas susceptibles a la contaminación por algas y moho. En ciertos casos se producen también grietas o daños mecánicos por los que puede penetrar la humedad. Para conservar a largo plazo la eficacia de los SATE es necesario llevar a cabo un saneamiento profundo y adecuado del sistema. Las propiedades especiales de las imprimaciones de resina de silicona y de las pinturas de resina de silicona exentas de disolventes las hacen ideales para todos los SATE, incluyendo los sistemas de poliestireno expandible, sensibles a los disolventes.