Los revocos contribuyen decisivamente en la protección de la estructura de una obra. Los revocos más utilizados son los revocos minerales de cal y cemento, los revocos en dispersión al silicato, los revocos de resina sintética y los revocos de resina de silicona.
Para proteger las fachadas de los deterioros causados por la humedad y las sales, así como en los trabajos de rehabilitación, el revoco de reparación del grupo P1 ha obtenido los mejores resultados. Sus propiedades especiales son:
- buen secado de la mampostería gracias a la elevada permeabilidad al vapor de agua y al CO2
- prevención de manchas de humedad y de eflorescencias
- retención de sales cristalizantes o hidratantes gracias a su alta porosidad
- buena adherencia a todos los soportes estables
- trabajabilidad sencilla (brocha, rodillo, llana y proyección).